
El conocido estudio francés Don’t Nod, creadores de la aclamada primera entrega de Life is Strange, se encuentra al borde de la bancarrota tras años de tropiezos financieros y una pésima gestión. La situación es tan crítica que la propia compañía admite que este podría ser su último año de operaciones.
Un deja vu financiero: La historia se repite
Parece que fue ayer cuando Life is Strange salvó milagrosamente al estudio de su primera gran crisis en 2014, pero la realidad actual es mucho más sombría. El Tribunal de París ha abierto un procedimiento de salvaguarda (procédure de sauvegarde) para la compañía, congelando sus deudas acumuladas y otorgándoles un periodo crítico de seis meses de observación para intentar remontar el vuelo.
Lamentablemente, los números no engañan. A fecha de 31 de enero de 2027, el estudio se quedará completamente sin liquidez y ya han anunciado el despido de 85 trabajadores. Lo más alarmante es que, a diferencia de lo ocurrido hace una década, esta vez no tienen un as bajo la manga. Su mayor éxito, Life is Strange, nunca fue de su propiedad, ya que la poderosa propiedad intelectual pertenece por completo a Square Enix.
Una cadena de fracasos y malas decisiones
El gran problema de Dontnod no ha sido la falta de talento, sino una racha interminable de lanzamientos que no han logrado recuperar los costes de desarrollo. Títulos recientes como Twin Mirror, Jusant, Banishers: Ghosts of New Eden o el reciente Lost Records (un sucesor espiritual de su obra magna) se han estrellado en el mercado. A esto se le suma el estrepitoso fracaso de Aphelion, uno de sus proyectos más caros hasta la fecha.
Desde el sindicato de trabajadores ya han bromeado con la situación lanzando un comunicado titulado "Las partidas guardadas están corruptas", reflejando la gravedad del asunto. Si bien desde el estudio culpan a un mercado del videojuego extremadamente saturado, lo cierto es que la gestión de marketing y la toma de decisiones económicas —como el famoso error con las subvenciones estatales francesas en sus inicios— han lastrado al equipo irremediablemente.
Muchos están lamentandose de que este sea el final de Life is Strange, pero la verdad es que Life is Strange no les pertenece, una de las peores desiciones que ha tomado el estudio y que les ha llevado a la quiebra.